Lección aprendida (😁) en Mont blanc

Edito el título para q refleje mejor lo vivido. Gracias x leerme y por sus comentarios. Seguimos!

#CCC2016
Unos amigos que me adoptaron una vez pasan diciendo que “se pone todo menos excusas”. El viernes 26 empecé la CCC (Courmayeur-Champex-Chamonix) con el objetivo de correr 101km, subiendo un total de 6100mts por trillos, a través de los Alpes de Italia, Suiza y Francia.

No fue un buen día y decidí concluir mi recorrido a los 27km (6hrs40). Siento que falta de sueño, nutrición, entrenamiento y aclimatación, contribuyeron… pero lo que más hizo falta fue CABEZA (o huevos…).
Estos cinco días en Chamonix no hacen más fácil tomar futuras decisiones de continuar o retirarse de una prueba cuando las cosas no van bien, pero cada vez me convenzo más que, usualmente, si puedes caminar sin dolor extremo, debes seguir, pues al final, TODO se va resolviendo solo.

Ya pasada la tristeza, veo esta semana como una sólida base para #CCC2017… a trabajar la cabeza (bueno… eso!!!)

Peregrino… nuevamente

Ser peregrino significa emprender un camino sin saber el rumbo, lo que se va a encontrar en el recorrido, ni el destino final. Así las cosas, uno camina viviendo un día a la vez, dejándose sorprender por lo grande y lo pequeño, por lo que sale “bien” y “no tan bien”, modelo que se contrapone a la forma estructurada y plástica como vivimos la mayoría, donde un “buen” día es uno en el que no hay sorpresas, pues todo salió según lo planeado.
Fue así como, por 14 días, dejé atras mis planes y emprendí camino como peregrino a Polonia junto a 115 jovenes y “no tan jovenes”. Lo poco que sabíamos era que asistiríamos a la Jornada Mundial de la Juventud, que el Papa Francisco asistiría, y que debíamos dejar en Panamá nuestros planes y estructuras y “dejarnos sorprender” por lo que pudiese venir.

Expectativas:
Como no soy muy bueno es esto de “dejarme sorprender”, tenía mi cabeza llena de situaciones que podríamos vivir, pues había hecho esta peregrinación a la JMJ en Rio en 2013. Anticipaba mucho cansancio, algo de incomodidad y algunas Diosidencias. Y así las llamaremos, pues como peregrinos, atribuiríamos a Dios cada una de estas sorpresas que iríamos encontrando. Esperaba visitar muchos Santuarios, ir en Misión a diferentes plazas, dormir al aire libre en la noche de la vigilia previa a la misa con el Papa Francisco. También viajaba con la esperanza que el Señor me hablara alto y claro, y tenía la curiosidad de cómo lo haría a mi hija Valeria, que se unía a los peregrinos.

Interrogantes:
Emprendía este viaje con “planes” andando en mi vida… en el trabajo, en mi entrenamiento rumbo a CCC el 26 de agosto… en TODO! Me cuestionaba también lo que comeríamos, si podría ayudar a los 115 chicos en cuanto a sus malestares, pues sólo ibamos dos médicos. Pero más importante, viajaba con una pregunta ardiendo en mi corazón, qué quiere Dios de mi?

Peregrinación:
Oficialmente entramos en la “onda” de peregrino con una penitencial el viernes 22 y eucaristía el sabado 23 que, para mí, fueron arando el terreno a través de dos palabras… “Deja que el Señor ponga TODO en orden… sólo así tendrás paz” y “pide con insistencia… importunando”… Y así partimos de Tocumen el 25, llegando exhaustos a Varsovia el día 26 donde nos acogieron en casas de familia. Viajamos a Cracovia el 28 donde nos quedamos en un hostal hasta el día 2. De allí viajamos a Lublin, cerca de la frontera Ucraniana, quedándonos en casas de familia dos noches, antes de regresar a las casas de Varsovia la noche del 5 de agosto, volar a Madrid el 6 y de regreso a Panamá el día 7.

Momentos:
Obviamente el momento de mayor expectativa era la JMJ en Cracovia y el encuentro vocacional con los iniciadores del camino neocatecumenal. Para la JMJ tuvimos que caminar 5 horas con equipaje para llegar al Campo de la Misericordia, una finca de terreno de hierba y tierra irregular que nos permitió vivir la precariedad propia de un peregrino.
Lo “bueno” sin duda, fueron las palabras del Santo Padre, que siempre logra enganchar con el jóven, con un lenguaje actual y sencillo. Invitó a salir de la comodidad del sofá, a ser personaje y no dejar que otros tomen todas las decisiones por uno. Su homilía sobre el Evangelio del encuentro entre Jesucristo y Zaqueo, hablaba de la elección que hace Jesús a cada uno, su misericordia. Otra cosa muy buena fue que los organizadores no escatimaron en regalar agua embotellada en abundancia y mantuvieron baños limpios por más de 24 horas, para 2 millones de personas. El ambiente fue muy seguro, a pesar del temor que existía ante un posible atentado terrorista en una Europa revuelta.
Lo “no tan bueno”, nunca sabremos las razones, pero el Papa se mantuvo muy distante, y la organización se quedó corta en pantallas gigantes. El clima no ayudó pues un bajareque en la noche dejó TODO húmedo, y la mañana nos sorprendió con sol irreverente y temperaturas de 30C.
Lo “feo” tendría que ser el acceso a la JMJ. La caminata de ida fue de 5 horas, por muchos momentos apretujados como sardinas en angostas calles, con poca señalización. El regreso fue aún peor, pues nos tocó caminar 6 horas hasta el hostal, en vista que los buses no se podían acercar, y todo esto en medio de una terrible tormenta eléctrica.

El lunes 1 de agosto se realizó el encuentro vocacional con los iniciadores del camino neocatecumenal, también en el Campus de la Misericordia, pero en vista que “sólo” reunía 200mil personas, caminamos sin equipaje una hora de ida y de vuelta, el clima cayendo la tarde fue fantástico, y el evento sirvió como llamado a la vocación a 3000 chicos, 4000 chicas y màs de 2000 familias, confirmando los frutos que sigue dando este carisma dentro de la Iglesia.

Visitas:
En medio de celebraciones litúrgicas que incluyeron laudes, angelus, vísperas y eucaristías, el grupo de peregrinos fuimos visitando lugar tras lugar, literalmente enterándonos en la mañana, lo que sería el itinerario del día, el cual más de una vez fue necesario cambiar. Detrás de cada cambio, se nos recordaba que lo que ocurre es parte del plan de Dios, y que hay que dejarse sorprender… Esto fue necesario desde el principio, pues mas de 40 del grupo, vieron cómo sus maletas no aparecieron sino 4 días después de haber llegado a Polonia.
En Varsovia visitamos el casco antiguo, el seminario Redemptoris Mater y el campo de concentración de Aschwitz.
En Cracovia también visitamos el casco antiugo, el mercado central, las minas de sal de Wieliczka, el Santuario a Juan Pablo II, el de la divina Misericordia a Sor Faustina Kowalska (ambos santuarios con reliquias de estos Santos), a la Kalwaria Zebrzydowska y su Virgen de los Angeles, y a la Virgen de Czestochowa -patrona de Polonia-
En Lublin visitamos el campo de concentración de Majdanek, el casco antiguo (que fue mi favorito) y donde fuimos recibidos afuera de la casa del obispo, la Virgen de Keblö en Wawolnika y el pueblo de Kazimierz

Peregrinos en Misión:
Tenemos claro que no vamos de turistas. Entonces, en los buses usualmente hay cierta preparación, alguna oración, algún canto. Así, hicimos misión en muchas partes, se llega a algun lugar, y se “hace el ridículo”… Se camina por las calles o nos reunimos en una plaza, donde se canta, danza, o se da algún testimonio público, tratando de TRANSMITIR esta alegría… que si estamos haciendo “el ridículo” cantando al Señor o a la Virgen, danzando como símbolo del triunfo sobre la muerte , es porque ALGO ha hecho el paso de Dios por nuestras vidas.

El Papa Francisco ha llamado a “HACER LÍOS”, algo que como panameños “fanáticos”, hemos sabido hacer bien.

Las misiones donde más testimonio pudimos dar fue en el casco antiguo de Varsovia, donde la lluvia nos atrapó en una estación de metro por más de una hora… En el mercado central de Cracovia donde reunimos casi 300 personas danzando en un gran círculo en el medio de la plaza… En la vigilia de la JMJ donde cientos de jóvenes seguían nuestros tambores alrededor del Campo de la Misericordia… En el campo de concentración Majdanek fuera de Lublin, donde compartimos con un grupo de judíos sorprendidos al oirnos cantar el Shemá Israel, hubo lagrimas en esa tierra Santa, y luego danzamos juntos su Evenu Shalom Alejem dejando claro que compartimos el mismo orígen, las mismas raíces, el mismo sentido que es la caridad… El amor… Y terminamos de misión en el pueblo de Kazimierz frente a cientos de locales y turistas.

Mis principales momentos de la peregrinación:
Dando respuesta directa a mis expectativas e interrogantes, yo tendría que rescatar…
* Tener la certeza que el Señor le está hablando a mi hija, y entre ellos tienen Su propia relación, en la cual no estoy yo metiendo mis narices, me da muchísima paz y me llena de esperanza… DAYENÚ!
* La adoración al Santísimo, junto al Papa Francisco y 2 millones de personas, fue fantástica. Me da la certeza, PALPABLE, de una Iglesia viva… pues no es NORMAL ver cientos de miles de personas de rodillas en silencio, en oración… Allí, cayeron todas mis defensas… y entre sollozos pude exponer-LE los anhelos de mi corazón… y sentí su consuelo.
* Los encuentros con la Virgen… A quien fuimos a visitar donde Karol Wojtyla fue encomendado por su padre y el respondió Totus Tuus (soy todo tuyo), pude encomendarme  y a mis dos hijas… A la morenita de Czestochowa a quien pedí una Gracia de sanación… Y a la Virgen de Keblö a quien se le han verificado más de 250 milagros. Y obvio, cantarle a la Virgen en media plaza de Cracovia, frente a su Santuario.

Sorpresas/Diosidencias:

– Recibir desde la penitencial, una palabra de consuelo… “deja que el Señor ponga orden… para que tengas paz”… no fue coincidencia que sirvió para orientar toda mi peregrinación.  – Haber sobrevivido a MIS planes, forma de hacer las cosas, etc… Pues a pesar de estar “a cargo” de un grupo de peregrinos, me toca obedecer a los encargados. Y en la oficina todo estuvo ok. Y hemos comido ok. Y no entrené un solo día, y creo que eso está ok.
– Ver cómo 40 personas vivieron sin maletas por varios días … SIN QUEJAS, lamentos, rabietas… sin duda alguna, es para mi una manifestación del Espiritu Santo en medio del grupo. La gente compartió y nunca hizo falta nada.
– Encontrarnos con la Virgen de los Angeles, en Zebrzydowska… En el día que se celebraba su solemnidad
– Que el evangelio al azar en laudes fuese el de Zaqueo… El mismo que hemos escrutado tantas veces… El mismo que tocaba el día de la eucaristía con el Papa.

No puedo dejar de mencionar, como me supera VIVIR, la entrega total que han dado las familias en Varsovia, Cracovia, Kazimierz, acogiéndonos y dándonos tanto más de lo que tienen o que suelen compartir para sí mismos… es un signo, una bofetada, una llamada a la humildad y al servicio

Y para concluir, lo que nos tocó recibir en las eucaristías celebrando sábado 6 y domingo 7… en Varsovia nos celebran en la víspera de nuestra partida de Polonia, una eucaristía que concuerda con la solemnidad de la transfiguración … Pre-figura de CÓMO esta peregrinación ha de cumplirse en nosotros… transfigurarnos… traernos de regreso a nuestras vidas, convertidos …. reflejando a Cristo… Y luego en Madrid, nos despide el evangelio que lee “a quien mucho se le ha dado, MUCHO se le pedirá”, como advertencia, que todas estas Gracias que hemos recibido, serán acompañadas de persecuciones y desafíos, para lo que debemos permanecer “en vela”.

Quisiera regresar a casa y mantener este espíritu peregrino… vivir siempre el HOY… agradecido por lo que el día ofrece, entendiendo que poco se debe al esfuerzo o mèrito propio, que todo es Gracia. Me temo que el mundo se encarga de robarnos ese espíritu, pero me quedo con las respuestas que he obtenido durante mi tiempo peregrinando… Este llamado a vivir en el presente, a pedir, pedir y pedir… de manera insistente, al grado de importunar… Y vivir con la certeza, que Dios camina delante de mi, pondrá orden en mi vida y me regalará la paz.

Ahora a prepararnos para la JMJ 2019 en Panamá

Esto de ser papá…

Todos habrán visto la escena, hombre, no importa la edad, rodeado de decenas de personas que le dan indicaciones al mismo tiempo, mientras él y el mundo a su alrededor dan vueltas sin parar.

La escena dibuja a la perfección lo que he sentido como padre.

A lo largo de mi vida, he enfrentado algunos retos: académicos, profesionales, deportivos, personales… Pero NINGUNO se compara a ser padre, lo cual puedo describir como un verdadero salto al vacío.

Parado allí, el mundo entero indicándote qué hacer, perfectamente paralizado al no saber con certeza, cómo guiar a estas criaturas que han puesto bajo mi custodia, poco a poco fui entendiendo que para sobrevivir y quizás hacer algo provechoso en este negocio de ser papá, dos cosas serían necesarias: primero, entender que en todo momento, sus necesidades vendrían por delante de las mías. Puedo renegar, ñañequear, maldecir, y cientos de etcéteras y nada cambiaría: las necesidades de estas dos, SIEMPRE están por delante de las mías. Segundo, me tocó entender que para tener la más remota posibilidad de no hacer un reguero en este tema, me iba mejor estando allí.

Llegando a 16 años de experiencia en el tema, estoy profundamente agradecido por estas DOS revelaciones, pues siendo padre he reído y llorado con mayor intensidad, y he sentido, a través de ellas, mayor orgullo que con cualquiera otra bobada que personalmente haya podido lograr.

En general evito los calificativos “bueno” y “malo”, y en particular los evito al hablar de padres y madres, pues cada quien hace lo que puede con lo que tiene… Para mis hijas, trataré de arreglar una y mil cosas que las enfurece y enloquece, pero dos cosas seguiré haciendo tal cual: poniéndolas a ellas delante mío y siempre diciéndoles TOY!

Total, el más beneficiado he sido yo, al poder llamarme papá…